¿Por qué nos da tanto miedo la idea de «crear»? ¿Por qué hay tantas personas convencidas de que no pueden hacerlo?

Para mí el momento de crear es algo mágico por las sensaciones que me produce y quizá también porque muchas veces me resulta difícil explicar cómo se produce.

Abordar procesos creativos es para mí una necesidad desde no recuerdo cuándo… No recuerdo haber realizado dos proyectos iguales nunca, aun partiendo de los mismos supuestos o elementos. Incluso durante los muchos años que he impartido clases y formación, a menudo he sentido el impulso de revisar el contenido y modificar parte de la metodología experimentando nuevas posibilidades.

El Art Journal fue un descubrimiento increíble porque abrió ante mí un mundo casi infinito de posibilidades. Y no me refiero únicamente a los montones de materiales y técnicas que puedo utilizar, sino también y especialmente al refugio espacio-temporal-emocional que me proporciona.

Es difícil describir lo que ocurre cuando me sumerjo en una nueva página, pero lo intentaré.

El tiempo no es que se detenga, es que desaparece; lo que hasta ese momento ocupaba mi mente, se evapora completo; la percepción sensorial de lo que queda fuera de mi espacio creativo crea como una especie de cámara aislada; los temores, las preocupaciones, incluso a veces algún malestar físico desaparecen.

No exagero. Lo que ocurre es que ya sea durante quince minutos o duarante tres horas, sólo existimos mi página y mi mente absolutamente entregada a mis manos.

La sensación de bienestar durante el proceso sólo tiene comparación con la sensación de asombro cuando vuelvo al mundo real y no puedo creer la manera en que he logrado desconectarme.

Y después viene otro momento mágico: mi cabeza está mucho mejor preparada para rendir en otras tareas que requieren concetración.

Si aún no lo has probado, creo que valdría la pena que lo intentases… Te sorprenderá… 🙂 En esta página que aparece arriba he querido reflejar algunas de estas sensaciones.

Manos y Mente Art Community-Art Journaling