Un buen ejercicio para comenzar el año es elegir una palabra que refleje algo esencial en lo que focalizarnos durante todo ese tiempo. No se trata de establecer un objetivo ni un propósito, no es un proyecto para el año. Se trata de buscar aquello que realmente queremos que aparezca siempre en nuestra brújula, algo esencial que nos recuerde cómo queremos vivir durante el año nuestro mundo interior, nuestras relaciones, nuestras actividades, nuestros proyectos…

Yo ya he hecho mi elección y mi palabra es FLUIR.
Cuando comenzamos una actividad que nos apasiona es frecuente que queramos ir rápido, saltarnos pasos, dedicarle incluso un tiempo excesivo… En resumen, forzamos el proceso y en un momento dado podemos encontrarnos con que nos hemos saturado o hemos perdido el norte, la brújula que conducía nuestro sueño en relación con esa actividad.

Creo que es muy importante dedicar tiempo a lo que nos apasiona, pero sin perder de vista que la mejor manera de avanzar rápido es ir paso a paso, cuidar los primeros momentos, seguir un proceso adecuado -sin abandonar nuestra intuición y nuestra espontaneidad, claro está-.

Yo tiendo a jugar mucho con mi mente en torno a todo lo que podré hacer, la cantidad de ideas que podrán surgir, los múltiples recursos que podré utilizar, lo mucho que podré aprender…

Y muchas veces me encuentro con ese momento en que sin darme cuenta he dejado de disfrutar y he convertido en obligación o deber algo con lo que realmente debería estar pasándolo genial.

Pues bien, de ahí mi palabra para este año, dejar que las cosas fluyan, dando los pasos necesarios, pero sin querer acaparar todo, ni avanzar mucho en poco tiempo, ni hacer todo de todo, ni forzar el flujo natural que cualquier actividad en nuestra vida conlleva y que nos puede llegar a producir tantas satisfacciones.

Todo ello sin perder de vista algo tan importante como lo que nos recuerda Csikszentmihalyi (Fluir o Fluir en los negocios, etc.) en relación con que la experiencia de fluir tiene lugar cuando las habilidades y los retos son elevados.  Siempre paso a paso, dejando que mis destrezas mejoren, aprendiendo todo lo necesario y buscando el estímulo del paso siguiente que suponga un nuevo reto en ese flujo de actividad.

Y para firmarlo y tenerlo siempre a mano, he creado este logo en mi art journal, que incluiré de vez en cuando en mis páginas, para que no se me olvide 🙂 🙂

¿Te animas a buscar tu palabra para este año?