Bueno, en realidad la gota era una suma de pequeñas gotas juntas, hice un poco de trampa, jeje…

Ésta es la historia de la gota que comenzó en mi primer experimento del reto Splash!!! y que terminó convirtiéndose en una especie de firmamento multicolor.

Lo que más me gusta de este reto es partir de una simple gota y luego seguir sin tener nada previsto, sin saber de qué manera terminará todo… 

Es un buen ejercicio para desarrollar la intuición, eligiendo casi al azar los materiales y la forma de combinarlos. Al principio cuesta un poco, pero luego resulta muy estimulante y ayuda a «desarrollar músculo creativo» 😉

Por si os apetece ver cómo lo he hecho, he preparado un resumen gráfico que he colgado en la galería del reto.

Y el proceso está descrito en el foro.

Aquí os dejo el momento inicial y el momento final. 

Lo más divertido fue pasar de la gota al «guarreo» de toda la página.

Lo que hice fue rociar la mesa con agua y luego poner el papel cara abajo y desplazarlo sobre el agua sin insistir demasiado, dos o tres pasadas y luego algunos toques.

El efecto me entusiasma, es genial.

¡En fin! Epero que os animéis a crear vuestras propias Splash y darles luego la forma que se os ocurra.