Mi aventura “Mymehi”: vincular los pinceles y las agujas

Siempre he pensado que si no sientes emoción al hacer un regalo es difícil que quien lo reciba se emocione.

Hoy parece que no es fácil encontrar personas que dediquen algo de tiempo y energía a pensar y componer un regalo.

El aumento de la comodidad y de fórmulas “prácticas” a la hora de regalar hacen que terminemos dejando a un lado la dedicación, la ilusión y el cariño que hacen que un regalo se convierta en una experiencia memorable.

Vamos demasiado rápido y terminamos restando valor a las pequeñas cosas, a los detalles que emocionan y que hacen que el día a día sea más luminoso.

No sé si alguna vez te paras a observarte a ti mismo a la hora de regalar…

¿Cuidas los detalles?

¿Piensas realmente en el otro cuando estás buscando algo para regalar?

¿O por el contrario tiras por la vía más cómoda y si no le gusta, pues que lo cambie?

¿Pones ilusión y cariño en la elección de esos detalles?

¿Sientes de manera anticipada la emoción que crees que podrá sentir quien reciba luego ese regalo?

Si ya has dado una vuelta por Mymehi -Manos y Mente entre hilos-, seguro que habrás visto que desde allí creo regalos de crochet creativo, lo cual en sí mismo parece algo más o menos cotidiano o normal para muchas personas.

La emoción del regaloPero el valor añadido que quiero aportar desde este nuevo proyecto, además de esos objetos que difruto mucho haciendo, es la creación de detalles personalizados para emocionar a quien recibe el regalo y conseguir que ese regalo sea siempre un recuerdo de una experiencia realmente inolvidable, llena de emoción.

Esos detalles, igual que los regalos, están realizados totalmente a mano, utilizando técnicas y materiales mixed media. Así he vinculado los pinceles y las agujas 😉

En este vídeo puedes ver cómo funciona el proceso y algunos ejemplos:

Si no puedes ver el vídeo pulsa aquí