La actividad manual nos proporciona equilibrio y activa nuestra mente.

La actividad manual nos diferencia por completo de otras especies por la propia estructura de nuestra «garra» -la mano, claro-.

la-actividad-manual-como-herramientaLa mano nos permite lograr la satisfacción de crear cosas por nosotros mismos, con nuestras propias manos, dando forma a ideas o imágenes que surgen en nuestra cabeza.

Otras veces sólo con dejarnos llevar en una actividad manual que nos gusta realizar sin importar el resultado, son nuestras manos las que permiten que nuestro cerebro conecte con ideas que no conseguíamos materializar.

Me estoy refiriendo, por ejemplo, a tomar una decisión complicada, asumir momentos difíciles, adaptarse a una situación compleja, prepararse para construir un proyecto, o muchas otras actividades más o menos complejas.

 

La actividad manual tiene múltiples beneficios

Yo lo he comprobado en muchas ocasiones. El hecho de «parar» y dedicar un rato a trabajar con las manos en la creación de una nueva pagina en mi Art Journal  produce una serie de efectos muy beneficiosos e interesantes:

  • Me abstraigo de la realidad en la que estaba concentrada e incluso a veces obsesionada.
  • Poco a poco mi cabeza se vacía y los pensamientos fluyen sólo hacia lo que estoy creando.
  • El juego con las formas, los colores, las texturas…, me introduce en un mundo sensorial en el que las decisiones son sencillas e intuitivas.
  • El miedo y el bloqueo por la perfección del resultado deja paso poco a poco al disfrute del proceso y a la satisfacción por la creación propia.
  • Mi mente descansa y deja espacio para que cuando vuelva a mi tarea, entren otras ideas y posibilidades que no había contemplado.
  • Genero tiempo para el proceso de incubación, tan necesario para poder llegar a soluciones una vez que he trabajado intensamente con las premisas.
  • De una manera sutil, mi mundo interior entra en calma y me permite disfrutar de unos instantes de armonía y relajación.
  • El tiempo transcurre de manera imperceptible y el cambio de ritmo y de actividad que he realizado me proporciona una energía renovada para continuar con otras cosas.

En fin, podría seguir, ya que son muchas las posibilidades que nos da el hecho de introducir una actividad de este tipo en el trabajo cotidiano, además de tener una serie muy interesante de propiedades terapéuticas.

 

Utiliza la actividad manual como herramienta

Sin duda te animo a que pruebes y no te arrepentirás. Elige una actividad manual que te guste: dibujo, artesanía, cocina, manualidades, costura

Y si te animas, concéntrate en ello mientras lo haces y luego continúa con lo demás.

Tal vez has estado tan ocupad@ que has olvidado que tenías una pasión por alguna actividad de este tipo.

Te invito a echar la vista atrás y recuperarla no sólo como hobbie o afición, sino también como una herramienta muy útil para afrontar esa etapa complicada que tienes por delante.


La ilustración de este post pertenece a una página de mi Art Journal 2013