Cuando tu mundo comienza a experimentar grandes cambios que debes afrontar.

En la antesala de los 60, miro hacia atrás y veo casi cuarenta años de mucho trabajo, esfuerzo, tenacidad, retos, ilusiones, muchos e interesantes logros, varias etapas muy diferentes y retadoras en mi vida, un desarrollo personal y profesional muy intenso y satisfactorio…

tu-mundo-patas-arribaPero también veo unas enormes dosis de fechas tope, fines de semana ocupados, las preocupaciones lógicas de la responsabilidad sobre mi propia empresa durante casi veinte años… En fin, una enorrrrrrme sobrecarga de estrés físico y mental.

¿Te suena?

A partir más o menos de los 50, mi vida dio un cambio importante, mi cuerpo decidió que no podía ya con tanto desbordamiento y estrés continuado. Además esto se unió a el final de varios años de desgaste progresivo por la convivencia y preocupación por mi madre, enferma de Alzheimer.

Esa sensación que se produce en tu vida en algún momento, en el que sientes que casi todo se pone «patas arriba», te deja produndamente descolocado.

Si estás leyendo este blog, imagino que puedes haber sentido algo parecido en algún momento en estos últimos tiempos.

Con la perspectiva de ocho o nueve años después, comprobando que el tiempo pasa cada vez más rápido, me sigue pareciendo complicado reencontrar el equilibrio, redefinir mi propósito.

La seguridad y la certidumbre dejan paso a todo lo contrario: la incertidumbre y la ansiedad.

Te resulta complicado reubicarte ante la vida, asumir el avance del tiempo y cómo ya se manifiesta en tu cuerpo.

Y mucho más cuesta asumir la forma en que el mundo aparta a otro lado la voz de la experiencia. Te sientes vulnerable y tu necesidad de hacer algo útil se desplaza a un eje que no sabes manejar.

Incluso puedes llegar a sentirte culpable por tomarte tu tiempo para muchas cosas que antes ni imaginabas poder llegar a permitirte.

 

Pero no está todo perdido…

Durante estos últimos años -mi década de los 50-, he tenido que reaprender muchas cosas, que poco a poco pretendo ir desgranando por aquí.

Una de las más importantes es que mis objetivos vitales han virado bastante respecto a mi vida anterior.

Y veo con claridad que una de las cosas que más importa es conseguir mantener activa la mente y también el cuerpo.

Encontrar fórmulas que te ayuden a ello creo que es una de las claves más interesantes a ir abordando. Yo estoy en ello y me encantará compartirlo.

¿Tú ya has imaginado cómo mantener activos tu cuerpo y tu mente ante una etapa nueva y tan diferente?


La ilustración de este post pertenece a una página de mi Art Journal 2013