Ese difícil comienzo de tu «segundo acto»

Es difícil saber cuándo comenzó a ocurrir exactamente, pero llega un momento en el que te encuentras ante una especie de abismo: lo que venías haciendo ya no tiene la misma vigencia o importancia y en tu vida se producen una serie de cambios que te alejan de lo anterior y te abren una puerta a la incertidumbre.

y-ahora-que-segundo-actoEsto puede ocurrir en diferentes momentos de la vida, de hecho a mí me ha ocurrido, especialmente en el terreno profesional. Siempre lo tomé como crisis que daban por finalizada una etapa y requerían de mí un avance, evolucionar hacia otra actividad o manera de entender mi propio desarrollo.

Pero cuando rondas la década de los 50 comienzan a producirse algunos cambios diferentes a los de otras etapas. Y a medida que vas avanzando hacia los 60 es todo muy distinto y te adentras en un terreno mucho más complicado y muchas veces incomprensible.

Esos cambios van asociados al avance de la edad, pero además suelen ir acompañados por situaciones complejas, de profundo cambio, ya sea en el terreno profesional, en el familiar o personal, en el social…

Es ese momento en el que te preguntas «Y ahora ¿qué?». Si has llegado a este blog es muy probable que ya te haya ocurrido lo mismo o estés comenzando a experimentarlo ahora.

Y ese «Y ahora ¿qué?» no es un momento breve que uno resuelve como venía haciendo hasta ahora con otras crisis o situaciones de cambio.

Ese «Y ahora ¿qué?» se extiende en el tiempo y produce dentro de ti un compendio de sentimientos muchas veces difíciles de digerir: ansiedad, incertidumbre, dudas, vulnerabilidad, tristeza, desorientación… o incluso situaciones anímicas mucho más complicadas.

Esa etapa que comienza es la que da título a este blog: «Segundo Acto». Seguramente alguno pensará que en la vida hay más de dos actos y estoy totalmente de acuerdo, hay muchas etapas, yo misma he recorrido varias y muy diferentes.

Pero el término «Segundo Acto» lo utilizamos aquí de manera metafórica. Quiere reflejar un cambio drástico producido en tu vida más o menos en torno a los 50 -un poco antes o un poco después-.

Ese cambio drástico pone patas arriba tu vida y te deja como en vacío, te exige una serie de reacciones o decisiones que no te sientes capaz de tomar y comienzas un proceso en el que casi no puedes reconocerte a ti mismo.

Pero no desesperes, si eres capaz de encontrar el camino, el apoyo y las herramientas adecuadas, serás capaz de realizar un viaje interior muy interesante que puede convertir ese «Y ahora ¿qué?» en tu mejor oportunidad para reencontrarte con una pasión olvidada, con una actividad relegada a los rincones de tu pasado,  con un reto que nunca te atreviste a abordar.

Y algo muy importante es que también podrás llegar a disfrutar de más tiempo, más calma y encontrar tu fuente interior, ese pozo de energía creativa del que sólo tú puedes beber y obtener fuerzas para seguir adelante.

¿Te animas a realizar ese viaje? Me encantaría compartir ese «Segundo Acto» con aquellas personas que quieran tomarse un respiro para allanar ese camino y encontrar respuestas a las mil preguntas que desde hace tiempo me formulo, a veces con curiosidad y otras muchas con algo de incertidumbre o ansiedad.


La ilustración de este post pertenece a una página de mi Art Journal 2017, colección Latidos Creativos